viernes, julio 06, 2012

Cambio climático: la verdad sobre la amenaza del metano ártico

Cada día, los alarmistas del cambio climático nos auguran un nuevo desastre, pero... ¿acaso tienen razón?

Hace unos días un amigo trajo a mi atención un artículo titulado El derretimiento de hielo antiguo ya está liberando metano geológico a la atmósfera (también fue ampliamente publicado en otros medios de difusión) que mencionaba un inminente deshielo del permafrost de Alaska (capa permanentemente congelada que se encuentra a unos 20~30 cms por debajo de la superficie) y una desastrosa liberación de gas metano.

Preocupado por el riesgo futuro que eso suponía, este amigo solicitó mi opinión al respecto.

Esta es mi respuesta:
En su parte principal, el artículo expresaba que:

Según los datos de este estudio, el metano geológico que escapa de terrenos de Alaska puede significar aproximadamente 250.000 toneladas extra de metano agregadas a la atmósfera cada año. No parece mucho, si lo comparamos con la estimación de que la descomposición orgánica en el fondo de lagos de Alaska libera cerca de tres veces esa cantidad. Sin embargo, un cuarto de millón de toneladas son mucho metano extra, y por otra parte, tal como Walter Anthony advierte, esas cifras no incluyen los microescapes de metano geológico, que, sumados al citado recuento podrían hacer que el conjunto de las fuentes geológicas de metano prácticamente igualase al de las fuentes orgánicas, en toneladas anuales de metano emitido a la atmósfera.

Los números de la realidad

El metano (CH4) es un hidrocarburo sencillo, inodoro e insípido que a presiones y temperaturas ordinarias se presenta en forma de gas. En la naturaleza es el producto final de la putrefacción anaeróbica de las plantas. Se estima que el 60% de las emisiones en todo el mundo es de origen antropogénico, procediendo principalmente de actividades agrícolas y otras actividades humanas. También forma parte del gas natural, de cuyos depósitos geológicos se lo extrae para utilizarlo como combustible.

Además, los así llamados científicos climáticos lo consideran un poderoso gas de invernadero, uno de los causantes del tan temido calentamiento global antropogénico. [1]

Por volumen, la abundancia del metano en la atmósfera es de 1,79 partes por millón, es decir que en la atmósfera hay otros gases que ocupan 999 998,21 partes de la misma. Muy poco, comparativamente hablando, y sin embargo esa pequeñísima porción tiene una masa de 5,24 gigatoneladas, o lo que es lo mismo, 5,24 miles de millones de toneladas. [2]

Sin embargo, y a los efectos de no tener que recordar esos nombres ni escribir números demasiado largos, llenos de ceros, los científicos utilizan la llamada notación científica. Es mucho más simple y clara de utilizar, con pocos números que se pueden manejar sin cometer demasiados errores. Además, la unidad de masa es el gramo, así que esas 5,24 gigatoneladas transformadas en gramos serían 5,24 petagramos, o dicho en notación científica, 5,24 x 1015 gramos. Recordad simplemente que, si lo fuéramos a escribir con números corrientes equivaldría al número 524 seguido de 13 ceros. ¡Eso sí que sería complicado de utilizar!

Resumiendo, entonces, la masa del metano en la atmósfera equivale a 5,24 x 1015 gramos.

Ahora podremos comenzar nuestros cálculos. El artículo nos dice que cada año se liberarían unas 250 000 toneladas de metano al año, y agregan que eso es “mucho metano extra”.

Veamos cuánto significa realmente. Utilizando la notación científica observaremos que esa cantidad equivale a 250 000 000 kgs, o lo que es lo mismo a 250 000 000 000 gramos, número que en notación científica escribiremos 2,50 x 1011 gramos (véis que es mucho más sencillo escribirlo así).
¿Qué parte entonces se agregará al metano ya existente en la atmósfera? Para saberlo, simplemente dividiremos ese total por la cantidad agregada:

(5,24 x 1015) / (2,50 x 1011) = 20 960 .

Es decir que el metano así agregado equivale a la 1/20960 parte del metano ya existente; en otras palabras, se necesitarían 20 960 años de emisiones continuas para que la cantidad de metano liberado igualara a la cantidad ya existente en la atmósfera.

Sin embargo, la cuestión no es tan sencilla. Sucede que cada molécula de metano tiene un período medio de permanencia en la atmósfera de solamente 8,5~10 años. Los cálculos son complicados, pero eso significaría que el CH4 emitido en un año, así como sus efectos, habrían desaparecido totalmente al cabo de unos 100 años.[3]

Por lo tanto, el volumen emitido se iría acumulando lentamente hasta alcanzar como máximo una masa equivalente a la de 100 años de emisiones, y ahí se estabilizaría. De hecho, como la emisión no sería instantánea sino gradual y la desaparición no se daría al fin del período sino que iría sucediendo desde el primer momento de esa emisión, si afináramos los cálculos esa cantidad final no se lograría nunca, sino que la masa de estabilización sería mucho menor. Pero les aseguro que para este caso eso no tiene importancia.

Para facilitar este análisis, entonces, aceptaremos que todos esos 100 años de emisiones se acumulan instantáneamente, y como cada año se agregaría 1/20960 de todo el metano actual, al fin del período veríamos un aumento del CH4 equivalente a 1/20960 x 100, es decir (redondeando) 1/210 del metano que existe actualmente en la atmósfera (o, si lo preferís, un 0,476%).

Ahora sí podremos comenzar a calcular cuál sería el aumento de temperatura provocado por el metano agregado.

Para lograrlo, deberemos a continuación conocer el calentamiento inducido por el metano ya existente en nuestra atmósfera hacia el año 2100.

Los cálculos de los propios proponentes de la hipótesis (que son sumamente discutibles y con toda probabilidad muy exagerados) indican que ese potencial de calentamiento del metano equivale como máximo a un 18~20% del calculado para el CO2, y que el esperado para este último oscila entre 2 y 5ºC para el año 2100, dependiendo no solamente del potencial del dióxido de carbono (que es muy poco, tal vez de menos de 1ºC y seguramente de no más de 1,6ºC) sino del agregado de las llamadas “retroalimentaciones”, que a pesar de evidencia en contrario los partidarios de la hipótesis siempre consideran positivas, es decir que agregan calor.[4]

Incluso tomando esos valores y estimando una media de 3ºC de calentamiento por CO2, la incidencia de la  duplicación de la totalidad del metano que existe actualmente en nuestra atmósfera sería de apenas 0,6ºC. De hecho, otros cálculos más directos estiman que ese potencial climático del CH4 estaría en el entorno de los 0,3ºC para el año 2100 si se multiplicaran por dos los niveles actuales.[5] Sin embargo, igualmente aceptaré la cifra mayor que favorece el punto de vista de los partidarios del calentamiento global antropogénico.

Entonces, ¿cuántos grados centígrados se agregarían por las “posibles” liberaciones del metano del permafrost de Alaska?

Pues la respuesta es muy sencilla: 1/210a parte del calentamiento global producido por el metano actual, o sea 0,6ºC/210 = 0,0028ºC. En otras palabras, 28 diezmilésimas de grado en el más exagerado e improbable de los casos. No existe ningún termómetro que sea capaz de medir esa diferencia de temperaturas a nivel planetario, y seguramente no se construirá nunca... por innecesario.

Más información

Por otro lado, ¿es cierta la premisa que figura en el artículo que afirma que las temperaturas están subiendo en Alaska y en todo el mundo, y que por eso se está descongelando el permafrost?

Observemos lo que nos dicen los datos de la realidad.

La gráfica siguiente muestra las temperaturas de Groenlandia lo largo de los últimos 10 000 años. En ella podemos ver que a lo largo de todo ese período han estado descendiendo, con el punto más alto durante el Período Cálido Minoico hace unos 3 300 años, el Período Cálido Romano 2 200 años atrás, y el Período Cálido Medieval que ocurrió hace aproximadamente 1 100 años.

Temp_Groenlandia_ultimos_10000_años
Fuente de la imagen

Todos ellos fueron más cálidos que el período cálido actual, y nunca ocurrió un deshielo catastrófico ni nada por el estilo. Lo malo es que, como se puede apreciar, también las temperaturas máximas alcanzadas han venido descendiendo.

Debajo, otra gráfica muestra con más detalle lo ocurrido con las temperaturas del mes de julio en Alaska a lo largo de los últimos 3 000 años.

Se pueden ver en ella los períodos antes mencionados más los períodos fríos que se fueron intercalando entre ellos durante la Edad de Bronce, las Edades Obscuras y la peor y más reciente de todas, la terrible Pequeña Edad de Hielo que finalizó, afortunadamente, a mediados del siglo XIX:

Temp_Alaska_ultimos_3000_años
Fuente de la imagen

Lamentablemente, el hecho de las temperaturas más bajas de esos períodos fríos también hayan ido descendiendo progresivamente con el transcurso del tiempo no augura nada bueno. Esperemos que todavía pase mucho tiempo antes de que vuelva a producirse una nueva Edad de Hielo... aunque en realidad no lo sabemos.

Finalmente, les mostraré a continuación otra serie de datos sobre la temperatura en la misma Alaska, registrados en la estación meteorológica de McGrath, localizada en la ciudad del mismo nombre en el centro de Alaska:

Temp_Alaska-McGrath_1941-2011
Fuente de la imagen

Como podéis ver, las temperaturas medias de 1941, al principio del registro, son ligeramente más elevadas que las actuales. Hubo ciertamente un par de picos máximos (intercalados con descensos), uno a mediados de la década de 1990 y otro a mediados de la década de 2000, pero en ninguno de los dos casos esa temperatura media superó los -0,5ºC (medio grado centígrado bajo cero), mientras que los últimos registros de la serie las ubican alrededor de los -2,7ºC (2,7 grados bajo cero). ¿Dónde está el tan mentado aumento de las temperaturas que pueda causar un deshielo catastrófico?

Mis conclusiones y opinión personal

¿Y para este panfleto fue necesario tanto estudio, tanto gasto en expediciones, horas-hombre y en tiempo de computadoras? ¿Y con semejante esfuerzo se llega a una conclusión tan alarmista que ha sido puntualmente recogida y publicada por decenas de medios de comunicación de todo el mundo, tal como sucede con cada tontería por el estilo que aparece?

No se lo que piensan ustedes, pero en mi opinión todo ésto luciría estúpidamente ridículo si no fuera tan obcenamente ofensivo. Es más: utilizando una palabra que hoy en día se ha hecho común, ¡esto sí es indignante!

En connivencia con los medios de comunicación y con políticos interesados, estos científicos poco honorables se ríen de la gente común y se aprovechan de los temores que provoca la falta de conocimiento científico del ciudadano medio, gastando ingentes cantidades de dinero en pseudo-investigaciones que no sirven absolutamente para nada, como no sea para favorecer sus intereses particulares mientras mantienen a la población aterrada por su futuro y el de sus hijos.

Este engaño debe ser desmontado, por el bien de todos.

Tarde o temprano, será la misma naturaleza la que demuestre la falsedad de este alarmismo sobre el “cambio climático”, ese mismo al que antes llamaban “calentamiento global” pero viendo que desde 1998 las temperaturas se han estancado, decidieron cambiar su discurso para sostener la mentira.

temperaturas_satelitales_RSS

Estas son las temperaturas globales registradas por satélite desde 1998 hasta la fecha. Como podéis ver ya van 14 años sin aumento, e incluso se advierte un ligerísimo descenso.
¿Dónde está el calentamiento global?
© woodfortrees.com

¿Recuerdan las alarmas sobre el anunciado desastre de las computadoras del año 2000? ¿Y el augurio de centenares de miles de muertos por la gripe aviar?

Cada uno de esos casos se mostró finalmente falso, pero entretanto mucha gente ganó muchísimo dinero a costa de todo el mundo. En el primer montaje, fueron los gobiernos y sus amigos de las empresas de computación y de los medios de comunicación, en el segundo fueron los gobiernos, los laboratorios y empresas de la salud, y los medios de comunicación.

Ahora, en esta estafa más prolongada y también de escala global, otra vez nos esquilman los gobiernos, los científicos deshonestos, las inútiles y carísimas empresas de “energías renovables”, los omnipresentes medios de comunicación y toda clase de organizaciones que en lugar de dedicar sus esfuerzos a mejorar los verdaderos problemas ambientales y de pobreza (que hay muchos), dilapidan nuestros dineros en investigaciones (¿?) como la que vemos en este artículo.

Estos son los hechos, esta es la realidad.

NOTAS:
[1] - Metano
[2] - The Methane Misconceptions
[3] - Interhemispheric concentration gradient and atmospheric residence time
[4] - Boletín sobre los gases de efecto invernadero
[5] - Atmospheric Methane: Trends and Impacts

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Como dice Doug L. Hoffman:
“Cuídense, disfruten el interglacial y manténganse escépticos”.
”edad_de_hielo”

4 comentarios:

plazamoyua.com dijo...

Gracias, Heber.

Está muy bien. Tengo que leerlo otra vez, más despacio.

Me pone nervioso, porque es hacer gimnasia sobre la gimnasia que hacen ellos, que considero tremendamente especulativa. Y acabamos discutiendo sobre cuántos ángeles en la cabeza de un alfiler. Pero si han contado mal los ángeles, bien está señalarlo. Hace falta. Y hay que tomarse el asunto con paciencia.

Tengo que echarle un repaso, con algunas campanas que me suenan en la cabeza. Y ver los enlaces.

viejecita dijo...

Nunca me había atrevido a poner un post aquí ( soy demasiado brutita), pero este artículo me ha gustado muchísimo, porque los gráficos son sencillos y los entiendo hasta yo, y los números puestos al estilo matemático de verdad simplifican a la hora de hacerse una idea.
¡Muchas gracias!

Xuan dijo...

Muy buenas, quisiera comentar esta noticia brevemente si es tan amable:

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/25/natura/1343192300.html

¿No tiene que ver con el calentamiento global? Si en la última década como defiende usted no ha habido calentamiento global, ¿por qué se funde el hielo? Hasta donde llegan mis conocimientos de termodinámica, el hielo puede fundirse por un aporte de calor o por un aumento de presión (aunque muy grande). Y si tiene que ver con el calentamiento global, entonces, ¿es o no es antropogénico? ¿Cómo se puede afirmar tajantemente que el deshielo o el calentamiento global no son antropogénicos? ¿No es esa una postura tan dogmática y acientífica como afirmar lo contrario? Es decir, a mí juicio resulta tan atrevido y arbitrario negar la antropogenicidad del calentamiento global, o el calentamiento mismo, como afirmarla más alla de toda duda. Gracias por su atención, un saludo.

Heber Rizzo dijo...

Xuan:

Los registros de temperatura, y no yo, son los que indican que las temperaturas globales no han subido desde 1998.

El artículo mismo indica que esos deshielos superficiales son comunes todos los años durante el verano cubriendo un área de más o menos un 50% de Groenlandia, ya que durante algunos días las temperaturas están sobre el 0ºC.

También dice (porque los registros de hielo de los últimos miles de años así lo demuestran) que estos deshielos "excepcionales" suceden cíclicamente cada 150 años, aproximadamente.

Quienes tienen que probar que el calentamiento global de fines del siglo XX es antropogénico, son los proponentes de dicha hipótesis.

Los escépticos decimos simplemente que esa hipótesis no está probada (de hecho, no existe ninguna prueba empírica de ella).

Decimos además que, tal como lo indican los registros geológicos e históricos:

a) El clima de nuestro planeta ha estado en continuo cambio durante los 4500 millones de años de la historia terrestre.

b) Que ha habido períodos con temperaturas más altas que las actuales, mucho antes de que existiera la civilización tecnológica o incluso de que existiera el hombre.

c) Que los registros de los núcleos de hielo (especialmente los del lago Vostok en la Antártida pero también los hay de otros lados) muestran que las variaciones en los niveles de CO2 son posteriores a las variaciones de temperatura, por lo cual no pueden ser la causa de estas, sino que responden a ellas o a otras causas quizás comunes.

d) El hecho incontrovertible de que las temperaturas se han mantenido estables durante los últimos 15 años, a pesar de que los niveles de CO2 han continuado aumentando, es un indicio de que la hipótesis del calentamiento global antropogénico es errónea.

e) Te recuerdo, además, que si bien el hielo del Ártico ha descendido a lo largo de los últimos 30 años (como ha pasado antes, históricamente hablando, con períodos cíclicos de acumulación y deshielo), en el otro lado del mundo, en la Antártida, durante el mismo período de 30 años los niveles de hielo han aumentado.