sábado, marzo 10, 2012

La clásica belleza de M51

Imágenes celestes: NGC 5194, la Galaxia del Remolino.

M51
Galaxias en colisión M51 (la más grande) y NGC 5195 (la más pequeña), en Canes Venatici.
© John Chumack
A unos 23 millones de años-luz de nosotros, en la constelación de Canes Venatici (Perros Cazadores o Lebreles), encontramos a una de las más famosas galaxias en espiral de nuestro cielo.
Los científicos la conocen como M51 o NGC 5194 (según el lugar que ocupen en los catálogos referidos: el Messier o el Nuevo Catálogo General, este último con sus siglas en inglés). Pero como sucede con otros cuerpos celestes, también tiene un nombre común: Galaxia del Remolino.

Como puede ser observada incluso con binoculares, es un blanco común para los astrónomos aficionados, aunque también es muy estudiada por los científicos profesionales, quienes se interesan en su estructura espiral y en interacciones galácticas, ya que en realidad consiste en dos galaxias que han chocado y que continúan interactuando entre ellas. La galaxia más pequeña con la M51 entró en colisión es conocida como NGC 5195, y las dos se encuentran bastante cerca de otra constelación muy conocida: la Osa Mayor.

Descubierta en 1773 por el astrónomo francés Charles Messier quien la incluyó en su famoso catálogo, no fue hasta 1845 en que se reconoció su estructura espiral.

M51 tiene un radio de unos 43 000 años-luz y una masa estimada en 160 000 millones de masas solares, por lo que es un poco más pequeña que nuestra Vía Láctea.

La fotografía fue capturada por el astrofotógrafo John Chumack y divulgada por la página científica Universe Today es un trabajo realmente espectacular de larga exposición. “Esta es mi mejor y más detallada imagen de M51 hasta la fecha, y mi exposición más prolongada sobre un único objeto”, dijo Chumack. “Definitivamente un montón de trabajo, pero siento que valió todo el tiempo de procesamiento, el cual excedió las 17,5 horas”.

Esta fotografía de larga exposición fue obtenida a lo largo de varias noches separadas en 2010 y 2011, y nos muestra tenues detalles estructurales de los efectos de marea. “Se pueden ver varias estructuras de franjas de polvo corriendo a lo largo de la cola de marea, así como varias débiles galaxias en el plano de fondo por detrás de la cola de marea”, comentó Chumack. En la página web de Chumack, Galactic Images, pueden verse otras muestras de su excelente trabajo.

3 comentarios:

plazaeme dijo...

Una maravilla. Gracias.

Blanca Miosi dijo...

Todavía me parece increíble que el espacio esté lleno de estas maravillas.

Jorge Ibar dijo...

Hay más cosas en el cielo, tantas que , toda la cadena de nuestra especie, jamás terminará de conocer y pasarán otros seres y todo siempre será un misterio, como si todo se hubiese renovado. Eso lo encuentro maravilloso que así sea, nunca terminaremos de aprender. y lo encuentro lógico si vamos viajando todas las galaxias y cayendo en el vacío infinito, todos a la misma velocidad, no importando el peso de sus masas.